lunes, 5 de abril de 2010

Ludopatía, enfermedad que muchos desconocen




Comportamientos y actitudes extrañas como consecuencia



La Ludopatía es una enfermedad progresiva que hace que los que la padecen sientan la necesidad incontrolable de jugar. La Ludopatía es considerada como enfermedad desde 1992 por la Organización Mundial de la Salud aunque ya antes se conocía con el nombre de Juego Patológico. Es una adicción y debe tratarse como tal. Al igual que consumidores de drogas, el ludópata pasa su familia, dinero y todo lo demás a un segundo plano y el juego pasa a ser lo más importante en su vida.
En Costa Rica existe una población de 4.5 millones de habitantes. De esa cantidad de habitantes el 3% son jugadores y de ese 3%, el 0.9 % son ludópatas. Haciendo matemáticas rápidas podemos decir que en Costa Rica aproximadamente 135 mil nacionales y residentes les gusta visitar frecuentemente los Casinos, de esos 135 mil, 12 mil tienen problemas con el juego.Muchos de los Casinos en Costa Rica a diferencia de los grandes Casinos en el mundo se caracterizan por brindar un ambiente amigable y personalizado, lo que hace más fácil la detección de la ludopatía. En muchos casos aunque suene extraño, los Casinos en Costa Rica cuando detectan este tipo de jugador compulsivo pueden aconsejar e inclusive prohibir la entrada a esos jugadores.




¿PORQUÉ ENFERMEDAD EN LUGAR DE VICIO?
A pesar de la aceptación y de la promoción social de la actividad, llamémosle proculturalidad, que genera una imagen de los juegos de apuestas como actividades de ocio, diversión, distracción y asociadas a alegría y fortuna, como si no provocasen efectos en la salud mental de los participantes, podemos evidenciar una primera contradicción; Las autoridades al prohibir el uso a menores de edad ya aceptan, implícitamente, la peligrosidad de los juegos de apuestas y eso desmonta muchas explicaciones e intentos de atribuir toda la responsabilidad al jugador, como único responsable del trastorno que padece, sea a nivel social utilizando el término vicioso para describir al enfermo, sea alegando estudios “científicos”, estadísticos o razonamientos jurídicos, por parte de los beneficiarios de la actividad o de las propias administraciones.
Si reflexionamos sobre la terminología vicioso podríamos llegar a la conclusión de que está cargada de prejuicios y se puede utilizar incluso como insulto, referida a un tipo de comportamiento o actitud que no se acepta socialmente, que tiene una intensa carga moral sobre algo que, lejanamente, era pecado por el placer que producía.
Por el contrario, si le sacamos su carga religiosa e histórica y empezamos a pedir al ciudadano ejemplos de qué entiende por vicio, encontraremos muchos problemas de coincidencia. Con el ejemplo del fumar se entenderá muy bien. Hay gentes para quienes fumar es un vicio, independientemente de la frecuencia con que se haga, sea en bodas, en fiestas esporádicas... para otros existe toda vez que se haga periódicamente, hay quienes ven como vicioso a aquel que fuma más de cuatro cigarrillos diarios, otros si se fuma entre un paquete o dos .
En el caso del juego, la consideración se amplía no sólo al número de veces que se juega , se valora la cantidad que podría o debería jugar, y volvemos a tropezar con el subjetivismo; Que si más de mil , si más de 5000, si está alterado o no, si depende de cuánto gana al mes o del patrimonio que posee , ... es decir, razones diferentes que a menudo sin conocerlas, no serían ningún impedimento para calificar a un jugador de vicioso, pero que objetivamente tanto se pueden referir a un jugador sin ningún problema importante como, si se quiere, a un adicto claramente enfermo y muy degradado en su comportamiento y en su situación social .



¿CÓMO SE LLEGA A TENER PROBLEMAS CON EL JUEGO?
Habitualmente el jugador se inicia en una situación social determinada, sea con amigos, familiares o compañeros de trabajo, se puede proponer apostar de manera puntual a la máquina, ir a celebrar un aniversario o cualquier evento festivo al bingo o al casino, seguir con un modelo de tradición familiar o social, jugando combinaciones de fechas a la lotería, por ejemplo.Igualmente, es fácil que quienes a menudo entran en contacto, en los bares, con las tragaperras, se puedan iniciar solos en la dinámica de juego, ver como otros sacan el premio, intentar distraerse si están aburridos o haciendo tiempo para hacer otras actividades, sobretodo porque no interpretan que lo que hagan sea tan peligroso.
En un plazo de tiempo entre 2 meses y cinco años, estos jugadores que se inician en el juego pasarán a ser jugadores habituales en un porcentaje muy grande y poco estudiado, aún siendo pocos los premios que les hayan tocado, interpretando que no pierden mucho, o quizás que en el bar, bingo o casino, tienen un círculo de relaciones satisfactorias, entre otros razonamientos, mantendrán el convencimiento de que la situación de juego no se les escapa de las manos.
Sin embargo la actividad de apostar repetidamente flexibilizará tanto sus prejuicios sobre lo que no harían nunca respecto al juego que habrán pasado, por ejemplo, de gastar en las tragaperras el cambio del desayuno, almuerzo, café o cerveza, fuesen 25, 50, 100 PTA a jugar, habitualmente en solitario, cambios de 1000, 2000, 5000 PTA o más, extremo que nunca se hubieran permitido cuando jugaba ocasionalmente en las mismas tragaperras.
Este nivel de juego se puede mantener según cada caso particular más o menos a escondidas, pero supone una afectación directa en las relaciones afectivas y de confianza que comportará recurrir repetidamente al engaño, sea mintiendo o escondiendo la existencia del dinero con que juega.
Se da con facilidad que se mantiene la preocupación por no ser descubierto, el deseo o la necesidad de recuperar, de quitarle importancia al problema, de poder con la máquina, con otros jugadores o con los beneficiarios de la actividad, y el convencimiento de que puede controlarlo o dejarlo cuando quiera, con las mismas estrategias de cerrarse en sí mismo que lo han culpabilizado y avergonzado. Todo ello mantendrá al jugador en la estructura adictiva que ha ido desarrollando a nivel psicológico.


Así, entonces, si se pasa mucho tiempo preocupado por el juego se puede llegar a alcanzar la ludopatía, que es una alteración del comportamiento de la persona al sentir una necesidad menospreciando las consecuencias negativas del juego. Sin embargo, es poco conocido para muchas personas y muy pocos saben cuáles son los síntomas iníciales que hacen que una persona sea ludópata por lo que serán mencionados a continuación:



Preocupación. El sujeto tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego, ya sean presentes, pasadas o producto de la fantasía.
Tolerancia. Como en el caso de la tolerancia a las drogas, el sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción.
Abstinencia. Inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego.
Evasión. El sujeto juega para mejorar de su estado de ánimo o evadirse de los problemas.
Revancha. El sujeto intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego.
Mentiras. El sujeto intenta ocultar las cantidades destinadas al juego mintiendo a su familia, amigos o terapeutas.
Pérdida del control. La persona ha intentado sin éxito reducir el juego.
Actos ilegales. La persona ha violado la ley para obtener dinero para el juego o recuperar las pérdidas.
Arriesgar relaciones significativas. La persona continúa jugando a pesar de que ello suponga arriesgar o perder una relación, empleo u otra oportunidad significativa.
Recurso a ajenos. La persona recurre a la familia, amigos o a terceros para obtener asistencia financiera como consecuencia del juego.

Se habla con Yanitza Umaña de 27 años, ella ha laborado durante 8 años en distintos casinos capitalinos y diariamente se relaciona con personas que padecen de esta enfermedad y dice reconocer a los ludópatas con sólo verlos jugar y es testigo de muchos de los comportamientos extraños, que trae como consecuencia éste trastorno.




§ ¿En que se desempeña en su trabajo?
Soy anfitriona, me encargo de atender a al cliente que llega a jugar al área de las máquinas, ahí mis funciones es pagar si hay un premio y enseñarle a las personas nuevas a jugar.




§ ¿Sabe que es ludopatía?
Sí, es la adicción al juego.




¿Ésta es una enfermedad, sabía?


No, la verdad no sabia que era tan grave, pense que solo era adiccion.




§ ¿Reconoce a las personas con esta enfermedad?
Sí, conozco muchas personas, la mayoría visita estos lugares con frecuencia.



§ ¿Con que frecuencia?
Hay personas que llegan todos los días y hasta tienen su propio horario.



§ ¿Hay gente que pasa mucho tiempo ahí?
Sí, hay algunas personas que se quedan ahí hasta dos o tres días seguidos, sin bañarse ni nada, ahí comen, juegan y hacen sus necesidades nada más.



§ ¿Para usted, cuáles son los comportamientos más habituales en una persona con ludopatía?
Creo que la principal alerta de reconocer a estas personas, es que cuando ganan un premio no se conforman si no, que quieren seguir jugando y ahí es cuando lo pierden todo. Aparte de lo que hacen al jugar y como reaccionan al hacerlo, es muy extraño, pero ya me acostumbré.



§ ¿Cuáles son esas reacciones?
Bueno realmente la gente actúa de distinta forma, hay personas que creen mucho en la suerte y no dejan que nadie se les acerque porque “pierden”, también hay personas que acarician la máquina según ellos para que pague buenos premios, y el caso más extremo que he visto es que hasta le hablan a la máquina, en fin he visto muchísimo a lo largo de estos años.



§ ¿Alguna anécdota extraña que recuerde?
Bueno, recuerdo a una señora que era muy religiosa, pero que obviamente tenía estos problemas; ella ponía cruces y pequeñas imágenes de la virgen y santos, alrededor de la máquina, según ella con el mismo fin, de ganar. Son cosas que lo ponen a pensar a uno.



§ ¿Cree que esta enfermedad puede llegar a ser muy grave?
Sí, definitivamente, conozco personas que han llegado a perderlo todo, la familia, el trabajo, casa, carro de todo y hasta se ven mal físicamente, porque esto es como un vicio fatal.



Tratamiento
Hasta los años 90 la escasez sobre las publicaciones del juego Patológico, ha sido muy notorio. Han surgido importantes estudios al respecto, con importantes repercusiones.los tratamientos en un principio se han sustentado con los programas que ya existían, para el tratamiento del alcoholismo. Este tratamiento es básicamente sicológico, donde el paciente recibe terapia intensiva alrededor de 28 días o más si fuera necesario. Con ayuda personalizada, se devuelve la confiabilidad y disminuye el deseo de jugar.